El examen: ese momento decisivo

Como ya comenté la semana pasada, el primer examen que hice fue un desastre. Aprendí que en una oposición no aprueba la persona que más ha estudiado sino la que mejor realiza el examen. Debes controlar todas las variables posibles.

Hoy voy a darte unas recomendaciones que espero que te ayuden a superar ese momento tan decisivo. Aunque algunas puedan parecerte evidentes, es importante tenerlas en cuenta porque hasta que algo no te sucede no comprendes lo importante que es, y puede que entonces sea demasiado tarde…

El día de antes ten todo lo que necesites preparado: lápiz del número dos, goma, reloj, DNI, copia de la instancia, maquina de escribir…incluso si quieres la ropa. Es conveniente que no te pongas nerviosa por no encontrar algo en el último momento.

Llega antes de tiempo, e incluso ve el día anterior al lugar del examen para saber donde te toca. Evitaras ir de un sitio a otro corriendo por si llegas tarde. Intenta prevenir situaciones peligrosas o diferentes. Si puedes ve andando o con tu propio vehículo (quien sabe que le puede pasar al autobús), evita el ascensor (no seria la primera vez que se avería)…

Procura que no te afecte ver a la gente histérica antes de entrar, o pensar que aún están repasando y tú no te has traído los apuntes, créeme no es el momento. Debes prepararte mentalmente para el examen.

Si eres de las personas que se toman algún relajante, pruébalo antes, no te arriesgues a que ese día tu cuerpo reaccione de alguna forma que no puedas o sepas controlar.

Antes de empezar el examen es vital tener claro el sistema de penalización, para saber cuantas preguntas debes contestar bien, y si merece la pena arriesgarte en aquellas que no tengas claras. Si tienes cualquier duda pregúntala a las personas que estén supervisando el examen. Debes estar segura de todo.

Ten presente durante toda la prueba el tiempo de que dispones y estructúralo de modo que te sobre un poco para poder repasar el examen. A ser posible cuando avisen de que queda poco para terminar (5 o 10 minutos) ya debes tenerlo repasado.

Antes de empezar trata de fijarte en el orden de las preguntas para poder comenzar por la parte que más controles, y así ganar tiempo y seguridad en las respuestas. También es conveniente que te dejes para el final todas aquellas que te planteen dudas, o sean tan largas que te ocasionen mucha pérdida de tiempo.

Concéntrate en lo que estas haciendo. Respira profundamente para quitar nervios. En un examen de oposición se pueden ver situaciones inverosímiles: alguien que vive un ataque de ansiedad, que se desmaya, a quien se le bloquea el ordenador o la máquina… si no eres tú, tranquila y a lo tuyo, intenta que no te afecte. Si por el contrario te pasa a ti, mantén la calma por difícil que parezca, tú estas preparada para todo… procura por todos los medios que no empiecen el examen hasta que estés bien o, si es posible, lo paralicen. Y si necesitas algo no dudes en pedírselo  a quien sea, aunque no lo conozcas de nada.

Por último, el estado de ánimo es imprescindible. Debes estar convencida de que vas a bordarlo. Es un momento crucial, te has estado preparando mucho y por nada del mundo vas a dejar que la situación se te vaya de las manos. ¡La plaza es tuya!

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