Culebrón en las oposiciones a docente en Andalucía

La historia arranca el pasado 27 de diciembre cuando, mediante el decreto 373/2011la Junta de Andalucía convocó 2.389 plazas para ingresar y acceder a los cuerpos de profesores de enseñanza secundaria, de profesores técnicos de formación profesional, de profesores de escuelas oficiales de idiomas, de profesores de música y artes escénicas y de profesores de artes plásticas y diseño.

En contra de las directrices marcadas por el Gobierno sobre la Oferta Pública de Empleo para 2012, las plazas se convocaron a finales de 2011 y ya tuvieron el primer obstáculo importante cuando por sorpresa el ministerio de Educación cambió los temarios. Recordaréis  que se anularon los temarios aprobados en noviembre de 2011 para volver a los que se encontraban vigentes anteriormente.

Esto, como es lógico, provocó la protesta de los opositores y las comunidades afectadas. Mucha gente ya había dedicado sus horas al estudio de estos nuevos contenidos y, lo que es peor, había desembolsado cantidades importantes de dinero para adquirirlos.

Este movimiento, que algunos denominaron “cambiazo”, fue justificado por el Gobierno como una manera de “elegir a los mejores”. Como suele ocurrir con estos casos, a quien realmente perjudicó  fue a los opositores.

Ahora el Gobierno ha recurrido las oposiciones ante el Tribunal Constitucional y la Junta ha decidido suspenderlas hasta que se pronuncie. El proceso podría durar unos cinco meses e impedir, aún con un dictamen favorable del Constitucional, que en la práctica los docentes puedan incorporarse el curso que viene y tengan que esperarse al siguiente, que es precisamente lo que busca el susodicho recurso.

En mi opinión, que lo sucedido tiene más que ver con un pulso político, se pone de manifiesto con la diferencia de trato respecto a otras comunidades autonómas. Esto no ha sucedido en el País Vasco donde también la oferta superaba el 10% de tasa de reposición.

Toda esta sucesión de noticias no hacen más que indignarnos. Finalmente son los opositores quienes con cambios de temarios, suspensiones y demás inseguridades no puede preparar en condiciones algo tan importante como el acceso a una plaza de funcionario. ¿O acaso alguien piensa que opositar no tiene implicaciones en el entorno mismo de una persona?

Esperemos, aunque me temo que no, que esta situación pueda resolverse pronto y podáis volver a la normalidad y la tranquilidad necesarias para llevar a buen puerto vuestras oposiciones.

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